Tengo una marcada debilidad: la curiosidad insaciable por las mixturas.

De materiales, de técnicas, de tramas y de cruces.

Desfronterizando estéticas e instituciones.

Las invenciones colectivas prevalecen.

La comunidad, el territorio y el hacer en red son premisas en mi labor.

La gestión y el arte como ritual: el vaivén entre lo contemporáneo

y lo primitivo del encuentro.

Alojar como acto revolucionario.

Sin humor, no puedo oxigenar.